Educar para la alegría

Archive for febrero 2012

El análisis institucional define a la institución como todo lugar de producción y reproducción de las relaciones sociales.

La familia como universalidad, sólo se manifiesta en cada familia en particular. Al modelo de la familia como entidad abstracta, se le opone una familia particular, atravesada por sus contradicciones propias.

De esta manera, la familia Pérez o González no es “la familia” ya que la particularidad niega a la universalidad.

Por otra parte, la sociedad no es un simple agregado de individuos atomizados: requiere de cierto grado de organización – que adquiere en lo que algunos autores llaman momento de la singularidad.

Cabe destacar que permanecer en el nivel de la universalidad es no trascender el nivel del discurso. Quedarse en la particularidad es dejarse atrapar por el empirismo.

Es importante un análisis de la manera en que los discursos inciden y se materializan en prácticas concretas, caracterizadas por los distintos grados de organización creados por los grupos sociales o impuestos y recreados por ellos.

El análisis institucional pone en el centro de la intervención al conflicto

La institución está matizada por las prácticas específicas que los individuos realizan en su actuar cotidiano. Cada sujeto está inserto simultáneamente en un sinnúmero de instituciones que le crean una historia personal singular. Es esa historia la que determinará la manera en que se inserta en las instituciones y la manera en que él incidirá en la construcción de la institución. Existe una interrelación  individuo-institución-sociedad que no es la subordinación de ninguno al otro.

Toda institución tiene objetivos y metas que le dan su razón de ser. En la medida en que los individuos se identifican con los fines de la institución aceptándolos como válidos, en esa medida la institución existe y se reproduce. Sin embargo, en cuanto cada individuo imprime en su relación con la institución su historia personal y su vinculación con otras instituciones, esta reproducción siempre será algo diferente y, por lo tanto, siempre será creación-producción de algo nuevo. Es porque hay producción – creación que surge el conflicto.

Las instituciones atraviesan la totalidad social, entrecruzándose y sin excluirse mutuamente.

La institución justifica su existencia por ciertos fines y metas con los que pretende identificar a sus miembros.

Se trata de dilucidar las relaciones de poder , verticales y horizontales y la naturaleza de los conflictos que se incuban allí. La intervención atañe a la totalidad de la institución y pretende llegar a niveles profundos de la estructura psiquíca de los individuos, a través de la cual éstos se insertan en el proceso institucional.

El campo de intervención no puede ser otro que el de la particularidad y/o la singularidad.

Las instituciones son lugares de “lucha”, pues están atravesadas por todas las contradicciones sociales. En las instituciones “se articulan, se hablan, las formas que adoptan las determinaciones de las relaciones sociales.

En todo proceso de comunicación, entre emisor y receptor, hay un sinnúmero de elementos discordantes “ruido” que impiden que el mensaje emitido sea igual al recibido. El ruido es consustancial a la producción de lo social y de este modo debe constituir un registro del análisis institucional.

Partimos del supuesto de que no existe una comunicación “perfecta”, porque ésta es un proceso social mediado por el lugar que determinará la inserción del emisor y del receptor con cierto tipo de  prácticas y, por lo tanto, su participación o no en el código usado por el polo opuesto.

Es necesario analizar las mediaciones que atraviesan la relación individuo-sociedad. Ni el individuo es una sociedad en pequeño, ni la sociedad un agregado de individuos. Cada individuo con su historia personal se inserta en diversas instituciones que lo definen y que él también determina.

Ahora bien, en la medida en que su inserción  en estas instituciones adopta formas organizacionales específicas y singulares, tampoco se trata de una mera proyección  subjetiva y aislada. Las lucha por hegemonía se manifiesta – en el interior de la institución – como la lucha de lo instituyente contra lo instituído.

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El análisis institucional define a la institución como todo lugar de producción y reproducción de las relaciones sociales.

La sociedad no es un simple agregado de individuos atomizados: requiere de cierto grado de organización – que adquiere en lo que algunos autores llaman momento de la singularidad.

 

Cabe destacar que permanecer en el nivel de la universalidad es no trascender el nivel del discurso. Quedarse en la particularidad es dejarse atrapar por el empirismo.

Es importante un análisis de la manera en que los discursos inciden y se materializan en prácticas concretas, caracterizadas por los distintos grados de organización creados por los grupos sociales o impuestos y recreados por ellos.

 

El análisis institucional pone en el centro de la intervención al conflicto

La institución está matizada por las prácticas específicas que los individuos realizan en su actuar cotidiano. Cada sujeto está inserto simultáneamente en un sinnúmero de instituciones que le crean una historia personal singular. Es esa historia la que determinará la manera en que se inserta en las instituciones y la manera en que él incidirá en la construcción de la institución. Existe una interrelación  individuo-institución-sociedad que no es la subordinación de ninguno al otro.

 

Toda institución tiene objetivos y metas que le dan su razón de ser. En la medida en que los individuos se identifican con los fines de la institución aceptándolos como válidos, en esa medida la institución existe y se reproduce. Sin embargo, en cuanto cada individuo imprime en su relación con la institución su historia personal y su vinculación con otras instituciones, esta reproducción siempre será algo diferente y, por lo tanto, siempre será creación-producción de algo nuevo. Es porque hay producción – creación que surge el conflicto.

 

Las instituciones atraviesan la totalidad social, entrecruzándose y sin excluirse mutuamente.

La institución justifica su existencia por ciertos fines y metas con los que pretende identificar a sus miembros.

 

Se trata de dilucidar las relaciones de poder, verticales y horizontales y la naturaleza de los conflictos que se incuban allí. La intervención atañe a la totalidad de la institución y pretende llegar a niveles profundos de la estructura psiquíca de los individuos, a través de la cual éstos se insertan en el proceso institucional.

 

El campo de intervención no puede ser otro que el de la particularidad y/o la singularidad.

 

Las instituciones son lugares de “lucha”, pues están atravesadas por todas las contradicciones sociales. En las instituciones “se articulan, se hablan, las formas que adoptan las determinaciones de las relaciones sociales.

 

En todo proceso de comunicación, entre emisor y receptor, hay un sinnúmero de elementos discordantes “ruido” que impiden que el mensaje emitido sea igual al recibido. El ruido es consustancial a la producción de lo social y de este modo debe constituir un registro del análisis institucional.

 

Partimos del supuesto de que no existe una comunicación “perfecta”, porque ésta es un proceso social mediado por el lugar que determinará la inserción del emisor y del receptor con cierto tipo de  prácticas y, por lo tanto, su participación o no en el código usado por el polo opuesto.

 

Es necesario analizar las mediaciones que atraviesan la relación individuo-sociedad. Ni el individuo es una sociedad en pequeño, ni la sociedad un agregado de individuos. Cada individuo con su historia personal se inserta en diversas instituciones que lo definen y que él también determina.

 

Ahora bien, en la medida en que su inserción  en estas instituciones adopta formas organizacionales específicas y singulares, tampoco se trata de una mera proyección  subjetiva y aislada. Las lucha por hegemonía se manifiesta – en el interior de la institución – como la lucha de lo instituyente contra lo instituído.

 

En todo lugar donde existen relaciones sociales existen relaciones de poder. En donde existe el poder surgen resistencias a ese poder. El poder no es una relación unilateral, sino multifacética y polivalente.

 

Toda situación social implica una redefinición de las relaciones de poder que varían en el tiempo y en el espacio.

 

Pueden existir un sinnúmero de conflictos – y de hecho los hay- cuyo resultado puede ser la reafirmación de lo instituído mientras no se logren coordinar en organizaciones.

Mientras no se institucionalicen, los conflictos no rebasarán la reiteración del lugar común y la denuncia estéril.

 

Las meriendas escolares son pequeñas comidas nutricionalmente complementarias de las comidas principales y deben ser controladas en cantidad y calidad

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Merienda saludable –

Los malos hábitos de alimentación pueden llegar a causar déficit en el crecimiento y posibles enfermedades asociadas, afectando también el rendimiento escolar.”

Se aconseja consumir abundante cantidad de líquidos, incluyéndolos sistemáticamente en su dieta, sin esperar a que tengan sensación de sed. Para los más pequeños se puede hacer en forma de batidos de frutas frescas enriquecidos con yogurt o leche.

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Los expertos señalan que una merienda de buena calidad es aquella que contiene lácteos, cereales y fruta.

 

 

 

Las principales influencias sobre el consumo alimentario en los años de desarrollo son: ambiente familiar, medios de comunicación y la influencia de los compañeros.”

 

 

… Aunque es difícil negarle un caramelo a un niño, es necesario tener en cuenta que el abuso de estos productos puede perjudicar su crecimiento, producir  trastornos digestivos y un aumento de caries.

 

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Aprovechar las frutas y verduras de la estación

 

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Es vital que los niños tengan una adecuada nutrición y una dieta sana para que su potencial de desarrollo sea óptimo.

 

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Jugar es transformar la nada en algo…

permite descubrir que los colores tengan olores,

que  se  pueda  pintar  con  las palabras.

Jugar hace posible encontrar mariposas en papeles desteñidos

y construir camino de brillo con las piedras.

Permite volar sin tener alas y cambiar de lugar lo que está

quieto, encontrar en lo olvidado, un presente de ilusión y de

esperanza.

En los niños se da esa magia, cada vez que se les brinda la oportunidad

de hacerlo.

Ellos juegan naturalmente.

Construyen un mundo a su medida, sin espacios y sin tiempos, sin apuros ni

atropellos, sin pautas ni reglamentos, crean,….crecen.

Un trozo de madera es el barco que les sirve para navegar en la bañera o el

estanque, un torneado de papel es el avión que vio pasar desde su ventana,

la ramita de junco es ahora el palillo de tambor que le faltaba.

 

Las tapas de las ollas son platillos y los zapatos de mamá completan ese disfraz

que le encanta.

 

Las cajas de cartón son carros, sombreros, escondites….murallas.

Las piedras son caramelos y los bolsillos son millonarios de pedazos de papel

que cortó con sus deditos.

El juguete es el amigo, compañero inseparable que le da lo que le falta y conoce

sus secretos.

 

El juguete es compromiso, desafío. El niño que juega será un hombre

inteligente, porque jugando construye inventa situaciones nuevas,

aprende, descubre, se informa, estimula su actividad y destreza intelectual,

se socializa en la cooperación y el intercambio de experiencias,

y fomenta una actitud positiva y adecuada para entretenerse y ocupar el tiempo

libre.

A menudo se oculta un sentido sublime en un juego de niño. El fracaso de un

intento genera nuevas fuerzas y despierta un juego nuevo.

 

Tomemos los adultos ese ejemplo, imitemos a los niños en su empeño,

Renovemos cada día los propósitos siguiendo el mandato de nuestras

esperanzas y nuestros sueños.

 

González,Z.(1993)  “Donde yo vivo” Guía del Uruguay Relatada por Niños

Ed. EL PLATA S.A .Montevideo.

 

La tijera de la abuela

Tiene un pico igual que el pato

Abre y cierra

A cada rato

Abre y cierra

A cada paso

 

Tiene un pico como el pato

Y dos ojos como el gato

No tiene plumas ni pelo

Ni bigote ni sombrero

Duerme en una cajita

Y no come caramelos

 

La tijera de la abuela

No corta sólo papeles

Corta lana,  corta tela

y hasta el pelo de mi hermana

 

Las transformaciones de la sociedad van modificando las estructuras internas de la institución educativa , al reclamar  respuestas para las necesidades que van surgiendo. Es necesario construir un “modelo pedagógico”con bases actualizadas.

Para diseñar una nueva pedagogía para nuestros niños, no sólo cabe tener presente los aportes de la investigación sobre sus posibilidades de crecimiento, desarrollo y aprendizaje, sino el contexto en el que se desenvuelve, tanto en función a sus limitaciones como, en especial, en cuanto a las oportunidades que ofrece.

La evidencia científica muestra los importantes procesos mentales que ocurren en el cerebro infantil durante los primeros meses de vida.

La familia – como estructura social primaria – no queda al margen de esos cambios. Desconocer o desvalorizar la importancia de la familia pone en riesgo  la eficiencia  de toda acción educativa. Es necesario reconocer su importancia y trabajar con ella sobre bases de respeto, coherencia y complementariedad.

Es necesario reconocer el derecho a la educación que tiene el niño(desde su nacimiento) y  trabajar con la familia es fundamental, ya que en ella se instalan las bases del comportamiento, valores y habilidades de los niños.

Al hablar de “familia” no hacemos referencia a un “modelo” de familia sino a la diversidad de posibles realidades que se alejan  de la composición tradicional , de la idea que culturalmente tenemos incorporada de: padres – hijos.

Todo indica que el ambiente que rodea al niño es fundamental para promover u obstaculizar su desarrollo.

La familia, núcleo básico de la sociedad, es una escuela de valores en la que todos sus integrantes se educan.  Es en la familia donde se crean vínculos afectivos, es el espacio para la intimidad. Influye como ámbito ideal donde a través de la convivencia se aprende .

La desintegración de la familia, la recomposición de la pareja, los distintos lugares que ocupan los niños en esos cambios, la mujer –que en la mayoría de los casos  sigue haciéndose cargo de los hijos, el hombre – que está presentándose cada vez más interesado y asumiendo la tenencia de los niños, los abuelos que prolongan su etapa de trabajo y ya no están acompañando tanto a sus nietos, diversas formas de convivencia que modifican claramente el escenarios conocido o estudiado de “la familia”.

Hemos trabajado con la familia y el trabajo ha ido evolucionando  en búsqueda constante de encontrar medios para atender las demandas de las nuevas realidades  y situaciones sociales específicas.

Ha sido necesario interactuar con ella para conocer sus características particulares, intereses, necesidades. Conocer el contexto de su vida, costumbres y valores. Esto  permite hacer planteos oportunos, adecuados y efectivos.

La familia – a su vez – necesita ser reconocida como tal. Sensibilizada y fortalecida

en su rol . Desea la felicidad de su hijo y en general acepta toda la información que recibe , no solo la que refiere especialmente a su hijo sino también, al trabajo de sus docentes.

La sociedad actual lleva a la separación  de la familia. Las necesidades materiales, económicas, aspiraciones personales, dificultades laborales, el desplazamiento de la mujer a ocupar lugares fuera del hogar, la obligan a delegar la función exclusiva de ser madre .

Esta separación es vivida en algunos casos con preocupación, otros con dolor, otros con culpa . Es vivida con sentimientos negativos que pueden perjudicar el vínculo con sus hijos.

El niño ingresa al Jardín Maternal con su familia. Cada una por motivos diferentes y con expectativas también distintas, converge en la institución educativa y configura con las demás un escenario complejo y dinámico.

Los padres están exigiendo cada vez más a la propia escuela. El prolongado tiempo de ausencia del hogar, los obliga a delegar la atención de sus hijos a la institución.

Día a día presionan para delegar tareas que les son exclusivas y demandar atenciones particulares que ellos no pueden brindar, tales como la formación de hábitos, de valores, el cuidado de la higiene, la alimentación  la salud, las pautas disciplinarias, la organización del niño, la atención fuera de los horarios establecidos; en fin, se podría ampliar la lista de demandas en este sentido.

Es frecuente que los padres, opinen de educación, cuestionen el trabajo de los docentes y en algunos casos, intenten intervenir en la toma de decisiones. Podemos apreciar cada vez más que los docentes reciben reclamos y exigencias de los padres, más allá de las que les compete a su rol.

Para lograr una provechosa interacción con las familias es necesario inspirar confianza en un marco de respeto, instalando limites claros en  los roles de ambas instituciones.

La escuela no es, ni es deseable que sea, la prolongación de la familia. Tampoco es el sustituto de la familia, sino un eficaz colaborador en la tarea de acompañar, guiar y promover acciones saludables en el proceso educativo iniciado en el hogar.

Concebimos un Jardín Maternal y de Infantes que “abrace” a la familia con compromiso sostenido para darle seguridad y confianza a la vez de asegurar que viva a sus hijos positivamente, con alegría.

La Educación Inicial es una oportunidad ineludible para generar cambios efectivos y desarrollar transformaciones para el siglo en que vivimos. Es la mejor inversion de amor, inteligencia y recursos que puede hacer la Humanidad en las nuevas generaciones, en especial en sus primeros años de vida.

 

 

Las entrevistas son herramientas muy útiles para obtener y brindar información.

Son muy valoradas por los padres. Aseguran un alto porcentaje de participación si son coordinadas en tiempo y forma.

1.Aspectos a tener en cuenta:

a. El encuadre es importante en la medida que en muchas oportunidades las interrupciones, el ambiente donde se desarrolla, el tiempo u otros motivos hacen que una entrevista no, logre su objetivo.

El clima que se genera en el transcurso del encuentro nos permite saber si es conveniente seguir avanzando o dar por terminado el encuentro.

Cuidar la ventilación y la temperatura.

Ser cuidadoso  para la presentación del lugar. 

Se recomienda poner fragancias agradables.

Una música de fondo baja, corta los ruidos exteriores.

El trato debe ser cordial.

b. El propósito debe ser explicitado tanto para el entrevistador como para el entrevistado. ¿Para qué se realiza? ¿Cuál es el objetivo?.

c. La invitación y la presentación deben  incluir los motivos por los cuales fueron citados.

Enviada con tiempo de que la persona pueda organizarse para asistir.

d. El entrevistador podrá preparar el instrumento con preguntas concretas o con una guía básica – orientadora.

Es importante la postura o las actitudes de los que intervienen que deberá tenerse en cuenta para repreguntar, opinar, analizar, observando todo lo que acontece.

Es conveniente no hacer los registros en el momento de la entrevista, para  crear un clima más íntimo.

Duración.

Se recomienda que la entrevista no se extienda más de media hora. El tiempo debe ser aprovechado al máximo y el docente tratará siempre de orientar la entrevista hacia los objetivos planteados.

Aclarar al inicio de la entrevista del tiempo que se dispone.

Recomendaciones especiales.-

– Cuidar la presentación personal.

– Presentar un lugar organizado y ordenado.

– Esperar al entrevistado en el lugar de la entrevista.

– Asegurar que todo el material necesario esté en el lugar.

– Escuchar más que hablar.

–          No emitir juicio crítico o de valor personal.

–          Evitar toda temática ajena al tema que convoca

– Mantener la información obtenida en total reserva.

– Ofrecer nuevos espacios de encuentro.