Educar para la alegría

La familia y el lenguaje del niño (2)

Posted on: 24 abril, 2011


El lenguaje, como todas las funciones psíquicas superiores, necesita del medio en el que crece el niño para su formación y desarrollo y, en especial, de la familia como piedra angular en este proceso. Es allí donde adquiere la información esencial para incorporarse al mundo de relaciones sociales, donde aprende a intercambiar no sólo significados sino también sentimientos, sensaciones o emociones.

Nuestros niños participan y viven en sociedades letradas; por eso, desde que nacen, van aprendiendo los modos cómo el lenguaje escrito se constituye, se organiza y funciona socialmente. Su mundo es muy heterogéneo. Está rodeado de diversos modos de escritura, materiales escritos; participan cotidianamente de actividades con la escritura y/o atravesadas por ella. Está en contacto con el televisor, el computador y otras tecnologías de comunicación, más allá de los territorios que habitan. Conoce realidades diferentes, de las cuales va aprehendiendo valores y estrategias que contribuyen a la formación de su identidad personal y social.

Estos valores aparecen luego en las relaciones que los niños establecen con otros niños, con la familia y con otros sujetos sociales afirmando, explicando, negando, asumiéndose como sujetos del discurso.

Los objetos, los espacios, los contenidos del contexto personal, tienen relevante importancia ; marcan nuestras vidas y nos enseñan a leer de determinados modos los fenómenos materiales de nuestras condiciones sociales y de la realidad que nos rodea.

La imagen del libro y de la lectura del adulto influirá definitivamente en la formación lectora de niños y jóvenes (Patte 1984).

La relación oralidad/escritura se constituye en el espacio familiar y en el espacio de educación infantil. El material escrito incentiva a los niños a contactarse con libros, a mejorar su expresión oral, a ampliar su vocabulario e iniciarse en el proceso de alfabetización

Los niños aprenden a leer y a escribir como “leen” y “ escriben “.  Antes de hacerlo de manera convencional adquieren saberes sobre el sistema de escritura y el lenguaje escrito a través de su contacto con textos de circulación social. Para aprender a leer y a escribir es necesario que los niños “lean” y “escriban” , es  necesario que se les lea  y escriba desde siempre. La lectura y la escritura se construyen en interacción con otros sujetos y contextos. .

 La lectura del universo doméstico y familiar como mundo cerrado, íntimo, privado,  precede a la lectura y elaboración de la realidad . Cumple un papel de extraordinaria relevancia en la estimulación del lenguaje de sus hijos, ya que de esto dependerá, en mayor o menor medida, que las características propias del lenguaje en estas edades se logren desarrollar con el éxito .  Si el niño se siente emocionalmente seguro y lingüísticamente estimulado, se desarrollará normal y óptimamente, superando las dificultades de las distintas etapas en el tiempo esperado; en caso contrario, obstaculizará y retardará su evolución. En este sentido, es necesario considerar que el ambiente familiar va a influir en la capacidad del niño de imaginar, de crear, de inventar  reforzando, entonces, los procesos de la lectura y de la escritura.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: