Educar para la alegría

Estudiantes con sus hijos “a la escuela”

Posted on: 20 abril, 2011


Nuevas identidades culturales irrumpen en los establecimientos escolares; los alumnos son los portadores de esa cultura social que “invade” el ámbito escolar.

La pobreza, la exclusión de estudiantes del sistema educativo, la maternidad / paternidad de estudiantes adolescentes, constituyen un desafío mayor para los actores e instituciones escolares.   El embarazo en las adolescentes se ha convertido en seria preocupación para varios sectores sociales; es más alto en países en desarrollo y entre clases sociales menos favorecidas. (CEPAL 2008)

La maternidad temprana aumenta se constituye en un eslabón importante en los mecanismos que conducen a la pobreza y a la exclusión social.  La maternidad /paternidad adolescente  precoz y la deserción educativa se asocian en un círculo que reproduce pobreza; la reproducción demográfica aumenta en los sectores más vulnerables. Es por este motivo que surge la necesidad de abordar el tema como expresión de los sectores más carenciados de la población y por tanto como reproductor de la pobreza. (López Gómez A. 2006) .

El informe CEPAL 2008 concluye que el embarazo en estas madres, está asociado a la deserción del sistema educativo. Con ello, no sólo debilitan sus posibilidades de realización personal, reducen sus oportunidades de empleo y se aíslan de los importantes ámbitos de socialización que constituyen los centros de enseñanza, sino que inhiben el desarrollo de uno de los activos más importantes que pueden transferir a sus hijos.

Si pensamos en la necesidad de crear nuevos modos de “hacer y vivir la escuela” a que obligan los nuevos planteamientos- tendremos que generar propuestas contextualizadas que respondan a las demandas existentes.

Planteamos el cambio y  la innovación como el camino de asegurar una trasformación. Una trasformación no sólo ligada a cambiar contenidos curriculares, a considerar técnicas didácticas o materiales de trabajo, sino planteamientos de cambio ligados también a la necesidad de revalorizar el espacio donde se concretan los aprendizajes, ese espacio que se relaciona, a su vez, con los estudiantes y con la comunidad: la escuela o el establecimiento escolar.

Las madres y los padres estudiantes, no tienen resuelta la atención de sus hijos menores de 3 años. La oferta de Enseñanza Pública Estatal no les ofrece soluciones globales , por lo que proponemos que a través de servicios de atención de sus hijos en los propios centros donde estudian durante el horario en que lo hacen puede ser una herramienta de inclusión al sistema educativo por resolverles el problema mayor que es la atención de sus hijos.

Creemos que es posible brindar soluciones conjuntas desde la institución educativa, siempre y cuando  ésta desplace la mirada hacia la sociedad y encuentre efectivamente en ella su razón de ser y  la justificación de su existencia.  

La maternidad en la adolescencia es un proceso sumamente complejo, difícil y conflictivo y la escuela tiene el derecho y la obligación de darles un lugar a todos, motivo por el cual,  abordar la escolaridad de las alumnas embarazadas, madres y de los alumnos-padres se inscribe en una política pública de inclusión educativa.

Sería posible pensar en  articulaciones entre distintos subsistemas para generar redes de mutuo beneficio, optimizando los recursos individuales y potenciándolos por el trabajo en red. Debería arbitrarse las medidas necesarias tendientes a asegurar a tales alumnos / as la posibilidad de que sus hijo / as – de 45 días a 5 años de edad, cuenten con centros de educación inicial y /o jardines maternales que funcionen en el mismo turno en que ellos cursan sus estudios. En nuestro país se requiere un cambio de estructura ya que los horarios son fijos y generales, rigen en todo el territorio nacional.

Educar en la diversidad supone, en definitiva, pensar en una escuela para todos, en unas posibilidades sociales no excluyentes para nadie y en dar a cada uno el “menú” más conveniente para que consiga avanzar en su crecimiento lo más posible a partir de lo que es y desde donde se encuentra.

La educación de la mujer  junto con programas de salud y de atención a los niños pequeños, se convierte en una de las principales iniciativas para conseguir una mayor escolaridad de sus hijos ya que facilitará su inserción laboral, incrementará los ingresos familiares y permitirá que los hijos puedan proseguir sus estudios durante más tiempo.

Las herramientas institucionales de inclusión escolar orientadas a la promoción de la continuidad y permanencia de los estudiantes en el sistema educativo podrán evitar  situaciones de exclusión y discriminación, al crear espacios de atención a las temáticas relacionadas con situaciones de embarazo, maternidad y paternidad adolescentes,  asegurarán mayor igualdad y democratización de las relaciones, fortaleciendo y acompañando de este modo el “Derecho a la Educación”. Se trata de crear cultura de derechos.

Se requiere, en la política un componente de comunicación y movilización social por la infancia que además de visibilizarla más, de posicionar el tema, impacte los imaginarios y la cultura en el sentido deseado en cuanto llegar a la vigencia de una cultura de derechos.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: