Educar para la alegría

Archive for julio 2009

Soy una apasionada estudiosa de Piaget y en realidad he leído mucho sobre los primeros años de vida,pero él toca aspectos muy significativos para la adolescencia en lo que refiere a la autonomía, a la importancia de los vínculos y fundamentalmente, con su mirada epistemológica, es de pensar que la adolescencia es considerado como un tramo de la vida que está muy condicionado con las experiencias y vivencias anteriories.
También habla de la educación para la libertad y el desarrollo moral del adolescente.
Durante mucho tiempo,la vida social reclamó a la persona humana el conformismo obligatorio y la sumisión ciega y heterónoma.
La libertad individual sólo pudo convertirse en un valor necesario cuando la cooperación comenzó a prevaler sobre la coacción.La cooperación es el conjunto de interacciones entre individuos iguales y diferenciados.La cooperación supone la autonomía de los individuos,es decir,la libertad de pensamiento,libertad moral y libertad política.La autonomía es la sumisión del individuo a una disciplina que él mismo escoge,y a cuya contitución colabora con toda su personalidad.
En consecuencia,la educación para la libertad supone en primer término una educación de la inteligencia y más precisamente de la razón.
La vida escolar tradicional prepara muy poco para esta libertad intelectual.A los alumnos hay que enseñarles a pensar y aprender a pensar es imposible bajo un régimen de autoridad.Pensar es buscar por sí mismo,criticar libremente y demostrar de manera autónoma.
El pensamiento supone el libre juego de las funciones intelectuales y no el trabajo bajo coacción ni la repetición verbal.
Para hacer hombre libres no basta llenar la memoria de conociminetos útiles.Hay que formar inteligencias activas.
Esta educación para la libertad intelectual supone la cooperación y la investigación en común.Las relaciones que exiten entre el alumno y el profesor son insuficientes desde este punto de vista,puesto que el docente equivale a la autoridad.Las herramientas para los aprendizajes más eficientes serían la discusión,la argumentación,la cooperación,la búsqueda de resolución de problemas compartida.Otorgar a los alumnos la responsabilidad de la disciplina,tareas delegadas,cuidado de las instalaciones,partiicipación de las evaluaciones y promoción de la autoevaluación.
De manera general, en nuetras sociedades la adolescencia en relación con la infancia,marca el inicio de la libertad de pensamiento,o al menos una cierta liberación desde el doble punto de vista psicológico y sociológico.
En la adolescencia el individuo,revisa y rechaza todo lo que se le ha enseñado a fin de construirse una representación de las cosas y un plan de vida personales.
Su primer “deber” es rebelarse contra toda autoridad impuesta y construir su ideal intelectual y moral con la mayor libertad posible.
El adolescente edifica teorías sobre las cosas y reflexiona sobre lo inactual,en lugar de obrar directamente,momentáneamente ésto le crea una inadaptación en casi todos los ámbitos,antes de que la acción en común vuelva a adaptarlo a lo real.
El problema de la educación consiste esencialmente en llegvar al adolescente , no a soluciones de confección, sino a un método tal que le permita crear sus propias soluciones.
En este sentido hasy dos principios fundamentales y correlativos de los que no puede apartarse ninguna educación inspirada por la psicología:
1)que las únicas verdades reales son las construídas libremente y no las que se reciben de afuera
2)que el bien moral es esencialmente autónomo y no puede ser prescrtio.
También se daña la formación humana de los individuos,al imponerles desde afuera verdades que ellos podrían haber descubierto por sí solos.Allí donde el discurso reemplaza la acción efectiva se retarda el rpogreso de la conciencia.
La educación tiene que ver con la formación total del espíritu desde la infancia.
La única base del aprendizaje de lña cooperación es el recurso a la actividad real de la persona.

Busco respuestas a la pregunta:¿para qué enseñar?
Hemos estado pensando juntos en la necesidad de “gestionar escuela” no “gestionar la escuela”.Todo hace pensar que hablar de “la escuela” es hacer referencia de una institución que está “afuera de nosotros” con sus características propias y fines predeterminados.

Si se trata de “gestionar escuela”,pienso que estamos buscando la escuela posible que surge en un lugar y un momento determinado; con variables particulares que debemos conocer y analizar con una mirada desprovista de prejuicios o acciones dirigidas por experiencias anteriores.

Estaríamos posicionándonos desde el “no saber” para:
-poder reconocer la identidad y sus particularidades. Poder mirar a los ojos para encontrarse y entenderse. Para poder hacer un contrato de mutuo interés.
-encontrar las “alianzas” con las personas e instituciones que tiene en su entorno para determinar mediadores y fuentes de información que nos acerquen a los intereses y necesidades, a los códigos y valores, a los lenguajes que privilegian, a las insatisfacciones y frustraciones para poder construir salidas y puentes desde ellos y no desde nosotros.
-es presentarnos con la “humildad”necesaria para reconocer que la luz está en el otro y hacer que nos vean como un aliado más para sus fines.
-es resignificar la institución que juntos construiremos para poder gestionar realmente escuela.
-es tener voluntad de iniciar una búsqueda sin metas preconcebidas o resultados preestablecidos. Una búsqueda en la que los docentes busquen y descubran también.
-es poder concebir la escuela con roles que fluyan también durante los procesos que se compartan.

Creo que la enseñanza está ahí, en un básico procedimiento de encuentro humano en el que las partes queden habilitadas para una acción.
Si bien no estaremos reproduciendo socialmente “un ciudadano” , estaremos formando personas en el ejercicio de sus derechos y responsabilidades en el marco de normas construidas y respetadas desde el acuerdo y la aceptación .
Tal vez , estemos construyendo un escenario social en el que esas normas serán respetadas porque resultan necesarias para mantener las condiciones del pacto, si no ese juego en serio se terminaría….

Si respondemos esta pregunta desde nuestro conocido sistema educativo y sus órdenes jerárquicos y sus disposiciones administrativas, tal vez quede la respuesta más en un delirio que en una oportunidad.
Por eso prefiero desconocer ese sistema instalado y sus órdenes arbitrariamente establecidos para ejercitar desde “el vamos” el poder de transitar caminos diferentes y que no estén “hechos”.

Es ponerme la máscara de poder gestionar escuela desde la inclusión, el trabajao cooperativo con los diferentes actores sociales, con cambios de estados de ánimo en los que la alegría, el descubrimiento, y la transmisión de poderes sea el fluido permanente que le de sostén y sustento.

Gestionar escuela es tener poder de crear con los recursos que tenga, una escuela con sentido, que convoque, atraiga, seduzca y contenga a su gente.

Jugar es transformar la nada en algo…
permite descubrir que los colores tengan olores,
que se pueda pintar con las palabras.

Jugar hace posible encontrar mariposas en papeles desteñidos
y construir camino de brillo con las piedras.

Permite volar sin tener alas y cambiar de lugar lo que está
quieto, encontrar en lo olvidado, un presente de ilusión y de
esperanza.

En los niños se da esa magia, cada vez que se les brinda la oportunidad
de hacerlo.

Ellos juegan naturalmente.
Construyen un mundo a su medida, sin espacios y sin tiempos, sin apuros ni
atropellos, sin pautas ni reglamentos, crean,….crecen.
Un trozo de madera es el barco que les sirve para navegar en la bañera o el
estanque, un torneado de papel es el avión que vio pasar desde su ventana,
la ramita de junco es ahora el palillo de tambor que le faltaba.

Las tapas de las ollas son platillos y los zapatos de mamá completan ese disfraz
que le encanta.
Las cajas de cartón son carros, sombreros, escondites….murallas.
Las piedras son caramelos y los bolsillos son millonarios de pedazos de papel.
El juguete es el amigo, compañero inseparable que le da lo que le falta y conoce
sus secretos.

El juguete es compromiso, desafío. El niño que juega será un hombre
inteligente, porque jugando construye inventa situaciones
nuevas, aprende, descubre, se informa, estimula su actividad y destreza
intelectual, se socializa en la cooperación y el intercambio de experiencias,
y fomenta una actitud positiva y adecuada para entretenerse y ocupar el tiempo
libre.

A menudo se oculta un sentido sublime en un juego de niño. El fracaso de un
Intento genera nuevas fuerzas y despierta un juego nuevo.

Tomemos los adultos ese ejemplo, imitemos a los niños en su empeño,
Renovemos cada día los propósitos siguiendo el mandato de nuestras
esperanzas y nuestros sueños.

Autora: Zózima González
De “Donde yo vivo”
Guía del Uruguay Relatada por Niños
Editada por Papelería EL PLATA S.A 15/5/93

Período de adaptación

Antecedentes.-

Nuestra institución cumple este año 30 años actividad ininterrumpida.
Ese período no ha alcanzado para evitar las ansiedades y preguntas que se generan cuando nos enfrentamos a un nuevo “período de adaptación”.

¿Queda el niño solo? ¿Lo acompañan? ¿Cuánto tiempo queda el primer día? ¿ Cuántos días “dura” la adaptación? ¿Es necesario hacer “ adaptación”?
¿Qué hacemos en “ la adaptación”?

Éstas y otras preguntas nos plantean los padres y los docentes al iniciar cada año.

Consideraciones generales:

Ubicamos el llamado “ período de adaptación ” como la instancia de “separación” del niño de su familia.
Los procesos adaptativos son diferentes entre un niño y otro, no se resuelven en períodos de corto tiempo.

Hablaremos del período de adaptación adhiriéndonos al uso popular pero reconociendo que sólo hacemos referencia a la acción a seguir en los primeros días de ingreso al jardín.
Hecha esta salvedad,tendremos en cuenta cada caso en particular.

En la Sección Maternal: el cuidado está puesto en el niño y en su familia.
La familla llega con ansiedades, angustias, experiencias anteriores (buenas o malas),con diferentes estados emocionales y de ánimo.

Para el niño, aún aquellos que ya han tenido experiencia de años anteriores, es también un momento difícil, al menos, diferente, ya que todas las ansiedades personales frente al cambio, se cruzan inevitablemente con las de su familia y la de sus maestras.

¿Qué se espera del maestro?
Una intervención profesional flexible, abierta a descubrir algo nuevo y no la postura individualista apoyada exclusivamente en las certezas de su experiencias.
Cambia la sociedad, cambia la familia y cambian los niños. Por eso, cambia también el escenario de los primeros días en el Jardín.

Se espera que el maestro sea conciente de esos cambios y que no viva con preocupación las nuevas situaciones que le toque vivir. El niño tendrá que ser redescubierto y reconocido por sus acompañantes: docentes, ayudantes, profesores especiales, coordinadores, profesionales en general.

Lo cierto.- Al menos lo tomamos para nuestro marco de trabajo, es que el niño es sensible al afecto, que reconoce las señales que le dan seguridad, que es demandante o no pero siempre dependiente del adulto y que está transitando una etapa de su vida que podríamos identificar de “descubrimientos”.

Miremos al niño y desde él construyamos la propuesta de enseñarle, atendiendo sus particularidades esenciales: curiosidad, necesidad de movimiento, aprendizaje más allá de nuestras intervenciones, necesidad de “hacer” y “hacer con los demás”.

Los hábitos que trabajemos, los procedimientos que incorporemos en nuestras jornadas y rutinas, son las señales que necesita para consolidar su sentimiento de seguridad y confianza e ir desplazando su relación con el adulto de la dependencia a la autonomía.

En cada sala del Jardin Maternal los objetos y materiales que se elijan deben responder a favorecer aquellas conductas a adquirir, a explorar y a afianzar lo conocido.
Es posible que los juguetes estructurados y fabricados comercialmente no siempre sean los adecuados para el nivel y la docente deberá confeccionarlo artesanalmente, ejercitando su criterio de selección, buen gusto y creatividad basándose en los conocimientos teóricos y observación minuciosa de los niños.
Es valioso el material de descarte, accesible, de fácil reposición.

El primer juguete del niño es su cuerpo. Sobre él intenta juegos de exploración, movimiento y articulación, juega con su pie, con su mano, con su voz.
Es de suma importancia ofrecer al niño objetos que le permitan satisfacer necesidades de:
Tocar, mover, succionar, agitar, escuchar, golpear.

El niño conoce el mundo a través de sus sentidos, es impostergable proponer actividades que involucren sus sentidos: olfato, oído, gusto, tacto, vista.

Objetivo:
– Favorecer el desarrollo de sus habilidades.
– Detectar oportunamente dificultades.

Actividades:
De estimulación visual:
– móviles.
– juguetes con movimiento: autos, trenes, aviones.
– cometas, molinetes.
– hacer rodar pelotas.
– juegos de péndulo.
– TV.
– láminas con pocos personajes.
– objetos, plantas, animales.

De estimulación auditiva
– relojes
– instrumentos musicales
– sonajeros
– radio
-pasacassetes
-cajas con objetos
-metales
-maderas
-juegos de repetir-ecos
-timbres

De estimulación tactil:
-caminar descalzos.
-bolsas con diferentes texturas
-pasar la mano por diferentes superficies
-caminar sobre diferentes superficies
-reptar
-arrastrarse
-caminar tocando la espalda con la pared.
-boca arriba deslizarse tocando la espalda en el piso
-frotar
-deslizarse
-promover el contacto con diferentes partes del cuerpo
-arena
-agua
-barro
-hielo

De estimulación olfativa:
-perfumes
-fragancias
-frutas
-verduras
-flores
-humo
-productos de limpieza

De estimulación gustativa:
– diferentes frutas
– jugos
-sopas
-gelatinas
– sabores: dulces y salados
ácidos
amargos
-pasta dental

Juguetes para la jugueteca:
Estructurados:
Torres de encastre, maderas de colores, muñecos, peluches.
Animales, pelotas, etc.
No estructurados:
De la vida cotidiana.
-de diferentes materiales:
madera, metales, telas, nylon, papel, cuero, hilos, lanas, ropitas, etc.
Tapitas,pajtas,

Cassetes con música para bailar.
Láminas para mirar
Libros para mirar

Para estimular el lenguaje:
Nombrar:
-los objetos que se le muestran
-las partes de su cuerpo
-las partes de un juguete
– las cosas que lo rodean
Repetir:
-palabras
-canciones

La capacidad de la inteligencia es mayor en la medida que el niño incorpora procedimientos y hábitos.

A la vez de favorecer su desenvolvimiento personal, se consolidan las bases para un desempeño personal más seguro y autónomo.

La ejercitación de procedimientos, se vuelve “rutina”, le permite anticipar los actos y la repetición de las acciones favorecen un proceso de integración a sus propias acciones. El niño se “apropia”,incorpora naturalmente la pauta.

Es necesario asignarle un tiempo muy especial a:

-Los hábitos de cortesía: Saludo a la llegada y de despedida.
Agradecer

-Los hábitos de orden: De sus pertenencias.
De los materiales que usa para trabajar o jugar.
Libretas y cuadernos.
Mobiliario.

-Los hábitos de higiene: El niño -aprenderá a usar la canilla, jabón y
secado antes de recibir alimentos.

Se lavará la cara y
manos antes de volver a su casa.

Higienizará sus dientes después de almorzar.

-Los hábitos a la hora de la merienda: Aprenderán el uso de cubiertos, vaso,
plato, servilleta.
Lavarán y secarán sus utensilios después de
comer.

-Los hábitos para el trabajo : determinar lugares de juego y de trabajo.
Incorporar procedimientos a seguir en cada actividad.

-Los hábitos para desplazarse de un lugar a otro-pasillos-escaleras(usar el pasamanos)

Felicitar, elogiar, aplaudir, destacar, son incentivos eficaces para reforzar los logros de los niños.

Si a la acción la complementamos con música, ritmo, sonidos de algún instrumento, el niño incorporará más rápidamente las pautas que trabajemos.

Cantemos para salir de clase, entrar a clase, empezar la merienda, saludarnos, despedirnos, trabajar, etc.

“La mejor forma de captar la imaginación de los niños es…dejarla en libertad”

La sociedad de hoy, reclama personas creativas, capaces de desempeñarse con eficiencia frente a los cambios que ella le impone.

Es muy importante estimular para la creatividad.

El niño es naturalmente creativo, lo demuestra en forma permanente en las resoluciones que busca mientras juega.

Por ese sendero es que proponemos continuar, por el sendero de la propia búsqueda y no por la repetición de modelos que pueden ser muy interesantes para los adultos, pero que para el niño no tiene sentido.

¿Qué tiene sentido para un niño?
Es probable que tenga sentido aquello que le preocupa, que le gusta, que necesita…
Lo cierto es que el adulto está a una gran distancia de saberlo con certeza.
Podemos conocerlo a través de sus producciones libres, de lenguaje, en el juego, en las actividades manuales y de expresión plástica, entre otros.

La obra del niño es única. Es el resultado del encuentro del niño con los materiales. Ese es el inicio de un proceso de contacto, exploración, manipulación, experimentación, conocimiento y ejercitación que se da a través de impresiones sensoriales .

El niño juega y descubre variadas texturas, distintos materiales, formas y colores.

Plasticina, esponjas, maderas, semillas, granos, telas, papeles, nylon, crayones, dry-pen , pinturas, papeles, cartones, nylon ,hilos, lanas, etc. van siendo utilizados por el niño .

La mano del niño se va entrenando y fortaleciendo con el uso de pinceles, punzones, tijeras, hisopos, sellos, cables; herramientas que irá incorporando para realizar sus trabajos.

El niño realiza su obra en diferentes lugares: en el piso, en las paredes destinadas para ello, en mesas .

Es necesario asignar diariamente un lugar a la Expresión Plástica:
– porque le da placer
– lo motiva
– le interesa
– responde a su curiosidad, a su necesidad de manipular

La Expresión Plástica es fuente de aprendizajes y de oportunidades para conocer más al niño y para que el niño conozca haciendo .

Es un medio muy útil para que :
– descargue sus tensiones emocionales
– canalice sus necesidades afectivas
– exprese sus estados de ánimo y sensibilidad.
– Permite reconocer sus intereses y preferencias estéticas, sus destrezas motoras y detectar sus dificultades .

De la mancha al dibujo de una figura humana, de la casualidad a la intención, del trazo de la mano al del pincel, queda pautado un proceso personal de maduración y desarrollo que el ambiente puede favorecer, dándole oportunidades de “hacer” solo o con otros niños, pero “hacer”.

La producción del niño responde a una vivencia determinada, a un momento de su vida que está condicionado por sus intereses,emociones,particulares curiosidades, estados de ánimo, etc.

El niño estará siempre orgulloso de su obra y la exhibirá con alegría. Esa alegría se genera tanto durante el proceso de trabajo como en el resultado final, en todo caso es resultado de un esfuerzo y de una generosa entrega de su mundo interior.

Es conveniente observar la obra y reconocer en ella los elementos nuevos que van apareciendo. No interpretamos la obra, la valoramos para poder continuar estimulando los procesos.

Recordemos que la felicitación, la admiración, el reconocimiento, son herramientas muy eficientes para construir una personalidad segura, autoestima, deseo de repetir la experiencia.

Desde ese marco, proponemos:

Propuestas de expresión libre con variadas y renovadas técnicas y materiales.
Aprovechamiento de material de desecho.
Cuidado por lo estético sin tocar la obra del niño.
Preparación creativa de los materiales que ofrecemos a los niños.
Dejar “jugar” libremente con los materiales.
Máxima exigencia en el cumplimiento de procedimientos enseñados (estas son oportunidades de trabajar los hábitos personales y sociales).
Ejercitar la mano con diferentes propuestas que le den fuerza motriz.
Observar y corregir el uso de las diferentes herramientas que le ofrezcamos.
Utilizar diferentes soportes para que el niño trabaje.
Trabajar en diferentes espacios, no sólo en el aula o en el taller.

La obra del niño debe salir de él. Esa es la dirección que debemos asegurar para que tenga valor. Jamás tocar ni retocar…siempre valorar sus logros.